| Jennifer's profileLa mujer que nunca supo ...PhotosBlogLists | Help |
tic tac
Repíteme otra vez cómo cambiar mi destino sin el vértigo adosado a mis pies Yo traía millones de repuestas en mis pies descalzos. Él apenas recogías las primeras preguntas del camino, así que carecíamos de oportunidades.
A mi no se me daba bien esperar a que amaneciera, para huir con el sol y dejarle la tormenta.
Además ya no perseguía su risa en días tristes, ahora reía a solas con todas las cosas que no se pronuncian.
-Tienes demasiada prisa para que te rompan el corazón
le susurre, una de tantas noches en sabanas revueltas.
-Quiero que me lo partas en dos.
Así fue como perdió toda la magia…para qué quería yo un corazón partido
Jennifer Elizondo
![]() Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Infinitos
GRACIAS A.M.H
Existe. Existe un juego interminable en el que la palabra es hambre y sed de infinito. Existe el hueco, el ojo de la cerradura por el que observan los cuervos y acechan las miradas esperando arrancarlas de sus cuajos y posarlas en altar de sacrificio, ofrenda a lo innombrable, culto al misterio y al arcano que esconde en el próstilo el ara de la diosa. Existe, más allá del otro lado, el verbo y sus matices, la sangre que se escapa por los poros y duele con los sueños. ¡Dolor de tiempo! De risas y de nada pintada en los umbrales, prendida por las jambas y dinteles, anclada al alma, atada en el costado fluyendo por la frente sudorosa, fría de muerte y de distancia, negra de angustias y pecados olvidados. "Existe..., la poesía más allá de los poetas..." Y ayer es un adverbio, Mañana una distancia, El mar un sentimiento, El tiempo una jugada del viento y su destino, cuando pasa Rozando con los dedos... Y duele cuando calla La luz en los espejos... Y haces el equipaje desnuda de sueños. Revuelves el cajón con la mirada y dudas de las horas. Dudas de la vuelta de la esquina. De la noche, quieta, del callejón, del susurro de los cuentos que nunca te contaron, del último silencio. Dudas, como yo y como todos los vencidos, del cielo y sus heridas, de las uñas que arañan el viento rompiendo las palabras, del penúltimo grito de angustia que nos ata a la vida, que rompe las miradas y cierra las gargantas. Mudas, de arpegios, quedan las sonatas. Rasgan la madrugada con su venenos, amargan el acíbar son sus insomnes baladas frías, ciegas, sin sentimientos, sin sensaciones que arroparse sobre la piel desangrada..., gimiendo, suplicando, mendigando muertes de amor, derrotas de deseo, salmodias de placeres incompletos, nunca encontrados, siempre buscados más allá de cualquier aurora de luto, sin rojo en el horizonte que amanece... Y al final te entregas, desgranas con las yemas un rosario de matices, un sinfín de soledades que se vierten en la espuma, que pintas en los espejos con risas y caracolas. Te entregas a tus delirios y juegas a lo imposible... Al juego de los besos y de los versos, Al olor y al aroma de las miradas, Al color de los labios y los misterios Al sabor, dulce, de la palabra... Eterna y bendita, inerte y maldita, muerta, ahogada en un mar inmenso de sensaciones que te arrastran al fondo del infinito, al remoto lugar escondido donde nunca podrás encontrarte, donde nunca sabrás lo que esperas, porque siempre estarás esperándote..., sin saber ni cuando, ni como, ni donde, ni nada, ni nunca ni acaso ni tal vez quizás... Ni tampoco porqué... Al fin y al cabo, esto, no deja de ser un sueño de locos solitarios que juegan a encontrarse y nunca se hallan... Al fin y al cabo, esto, es solo una forma de conjugar, de reír y cantar los adverbios de tiempo y de lugar, de esconder, jugando al escondite, las preposiciones y las copulativas, las oraciones relativas, los complementos de nombre y circunstancias de lugar... Al fin y al cabo, yo, al menos, sólo me siento un complemento indirecto. Fuera de tiempo. Y de modo... http://blogs.periodistadigital.com/nulliusinverba.php/2007/01/18/p68354#more68354
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